martes, 20 de julio de 2010

En la mujer

Tiene un papel importante en el proceso de la ovulación. Su acción se manifiesta sobre las células de la granulosa del folículo De Graaf del ovario. Para el momento de la menstruación, la FSH inicia el crecimiento folicular en el ovario, específicamente afectando a las células granulosas. Con la elevación de los estrógenos, se comienza la expresión de receptores para la LH sobre los folículos en desarrollo, los cuales empiezan a sintetizar una creciente cantidad de estradiol. Eventualmente, para el tiempo de la maduración del folículo, los niveles de estrógeno conlleva (por medio de la participación del hipotálamo) al efecto de retroalimentación positiva, con la liberación continua de LH durante un período de 24-48 horas.
La LH induce la secreción rápida de hormonas esteroideas foliculares, que incluyen una pequeña cantidad de progesterona (para la preparación del endometrio para una posible implantación )lo que hace que el folículo se rompa y se transforme en el cuerpo lúteo residual y, por tanto, se produzca la expulsión del óvulo. La LH es necesaria para mantener la función del cuerpo lúteo en las primeras dos semanas. En caso de un embarazo, la función lútea continuará siendo mantenida por la acción de la HCG proveniente del recientemente establecido embarazo. La LH mantiene también a las células tecales del ovario con el fin de producir andrógenos y precursores hormonales para la producción de estradiol.